martes, 17 de noviembre de 2009

ESCRIBIR, ESCRIBIR, ESCRIBIR





Escribir
Llevo el corazón a hombros,

Como una cruz a cuestas,

Que me tiene y que le tengo,

Que me supera y supero.

A esta altura de mi vida,

A los cuarenta y tres, que los tengo,

Una cosa tengo cierta

Y es que disfruto escribiendo.

Por mucho que rice el rizo,

Por muchos que a mal lo tengan,

He de escribir mientras viva,

A oscuras, tientas o a ciegas.

Que tanto tiempo perdido,

Tantos complejos y penas,

Tanta depresión y dudas,

Eran sin que lo supiera,

Más que semilla cosecha,

Reventadita de frutos.

Yo, que me creía vacío,

Sin trapío, por la izquierda y la derecha,

Ahora resulta que tengo,

Floreciente y dando frutos,

Una eterna primavera.

¡Ni yo mismo me conozco!

¡Tan fértil es la cosecha!