viernes, 25 de septiembre de 2009

Égloga de Garcilaso 3 parte


Égloga de Garcilaso 3 parte
Sigamos avanzando:

“Secaba entonces el terreno aliento
El sol subido en la mitad del cielo”.
Fijémonos en el contraste entre estos dos versos y los dos primeros de la estrofa.
Suaves, frescos, flúidos __como el rincón umbroso al borde del tajo_ los unos, y secos, duros, los otros_ como la reseca llanura castellana.
Esto viene dado no solamente por lo que en sí expresa, sino también por el ritmo distinto de los versos. Esa musicalidad, esa gracia de los primeros, se echa de menos en estos últimos.
“En el silencio sólo se escuchaba
Un susurro de abejas que sonaba”.
Una pincelada, un detalle que reúne en sí el medio ambiente del límite entre el oasis y la llanura reseca que le rodea.
Este ambiente solitario, ambiguo, de frescura y sopor, de humedad y sequía es muy propio para las abejas.
Es deliciosa la armonía, la suavidad de estos dos versos.
“En el silencio sólo se escuchaba
Un susurro de abejas que sonaba”.
Nótese el contraste “silencio”, “susurro”.
Pero es un contraste suave. Un “susurro”, que no quiere alterar el “silencio”, de la meseta.
Castilla sumidad en silencio y un enjambre de abejas runruneando. Se impone el silencio, es mucho más extenso.
La misma onomatopeya nos impone este silencio con las “s” y nos da un leve sussurro con la “r”.
Son dos versos delicados, expresivos, silenciosos.
“Habiendo contemplado una gran pieza
atentamente aquel lugar sombrío, somorbujó de nuevo su cabeza,
y al fondo se dejó calar del río”.
Si nos fijamos un poquito, caeremos en la cuenta que la acción aquí expresada es la inversa de los cuatro últimos de la estrofa segunda.
De nuevo lo repentino, la brusquedad de la acción, está maravillosamente expresada por un tiempo indefinido: “somorbujó”.
Además este verbo tiene una agilidad, una gracia especial que nos plasma perfectamente el garboso movimiento de la ninfa.
“Y al fondo se dejó calar del río”.(cont..)

domingo, 20 de septiembre de 2009

Égloga de Garcilaso. 2ª parte


Égloga de Garcilaso 2 parte

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A propósito de ritmo, todas las palabras claves de estos cuatro versos, llevan acento rítmico:
“Tajo”_ “Soledad”_ “Sauces”.
¿Es casualidad? No. Es poesía.
Toda de hiedra revestida y llena,
Que por el tronco va hasta la altura.
“Hiedra”_ “Tronco”. Surge el detalle en el paisaje sencillo.
Pero aún no nos ha presentado más que parte de su oasis. Aún no nos lo ha completado:
Y así la teja arriba y encadena
Que el sol no halla paso a la verdura;
El agua baña el prado con sonido,
Alegrando la vista y el oído.
Es toda una sombra translúcida, donde el sol no puede penetrar. Es una red de verdura. Es de destacar:
“El agua baña el prado con sonido”.
En ese “Sonido” nos da el fluir rumoroso del río y a la vez el ruidito que hace la tierra reseca al absorber el agua vivificante.
Este verso nos da una sensación de transparencia, frescura. Se puede explicar en parte, porque es un endecasílabo casi enteramente yámbico. Además este acento recae sobre las vocales abiertas: “a”.
Otra vez el mismo interrogante. ¿Pero es que Garcilaso escogió sus vocales?. No. Las intuyó.
Es un lugar ameno lo que Garcilaso nos describe: “Prado ameno”,
Movióla el sitio umbroso, el manso viento,
El suave olor de aquel florido suelo.
Pero basta la primera estrofa para confirmar esto. El poeta nombra expresamente dos sentidos: “alegrando la vista y el oído”.
No nombra el tacto. Pero ya se supone que la frescura de este oasis no puede pasar desapercibido para nuestro rostro.
“Con tanta mansedumbre el cristalino
Tajo en aquella parte caminaba,
Que pudieran los ojos el camino
Determinar apenas que llevaba.
Este rincón de la naturaleza que versos después maravillará a la ninfa, puede decirse que maravilla al Tajo. Por eso “con tanta mansedumbre caminaba”. Es como si el río cobrara vida y se extasiara ante tal paisaje.
Todo viene ligado, todo motivado.
Luego una pincelada más, en concreto para expresar mejor su afirmación:
“Que pudieran los ojos el camino
Determinar apenas que llevaba”.
Tan lenta era su corriente, que no se adivinaba hacia dónde fluía. Hacia arriba o hacia abajo.
Estos versos producen una sensación de fluencia, de continuidad. La explicación está en el tiempo verbal: imperfecto_ precisamente expresa una idea continuada_ y un encabalgamiento. Un encabalgamiento suave, prolongado: “cristalino”, termina un verso y su sustantivo: “Tajo” está al comienzo del siguiente.
Así se alarga el verso y nos produce esa continuidad, esa mansa fluencia.
Lo mismo ocurre en los dos versos siguientes, con “camino” al final de un verso, y “determinar al principio del siguiente.
De este modo la misma colocación de las palabras, nos ambientan, nos ponen en comunicación más directa con lo que expresan.
Estamos contemplando la mansedumbre de las aguas tranquilas ,
cuando :
“peinando sus cabellos de oro fino
Una ninfa, del agua do moraba,
La cabeza sacó y el prado ameno
Vido de flores y de sombra lleno.
Estos cuatro versos son más ágiles, más dinámicos que los cuatro anteriores, Parte del efecto lo deba a ese indefinido “sacó”. Es un tiempo abrupto, cortante. Muy propio aquí.
La agilidad de estos versos resalta aún más, puesto que están en contraste con la continuidad de los cuatro anteriores.
Sin embargo el “vido de flores y de sombras lleno” me parece un verso sereno al menos no tan dinámico como los dos anteriores. Puede indicarnos la paz que invadíó a la ninfa al contemplar aquella “amena soledad”; o bien el pasmo de la misma ante aquel rincón
de la naturaleza. O las dos cosas a un tiempo.
Me baso en la estrofa siguiente:
Movióla el sitio umbroso el manso viento
El suave olor de aquel florido suelo.
Las aves en el fresco apartamiento
Vió descansar el trabajoso vuelo.
Es decir, conmovió todos sus sentidos: vista, tacto, olfato.
El poeta no ha olvidado un solo detalle. Movióla “el sitio umbroso” “manso viento”, “suave olor”.
Un lugar acondicionado para ninfas…(continuaremos)

jueves, 17 de septiembre de 2009

Égloga de Garcilaso


Égloga de Garcilaso
Cerca del Tajo en soledad amena,
de verdes sauces hay una espesura,
toda de hiedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta la altura,
y así la teje arriba y encadena,
que el sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido,
alegrando la vista y el oído.
Un paisaje paradisíaco, idílico, delicioso.
¿Por qué vibramos ante este paisaje de Garcilaso?.
¿Quizá porque es algo nuevo en la literatura hispana?. ¿Quizá porque nos sitúe en una meseta árida?. Sí, pero estas razones no bastan.
¿Por qué _una vez más_nos llega tan directamente este paisaje garcilacesco, cuando descripciones semejantes de otros poetas españoles nos astían?. Aquí está el duende de la poesía. La personalidad inexplicable del poeta, puesto que la poesía es un misterio y como tal…
Pero tratemos de arrancarle, de desentrañar su secreto:
Cerca del tajo en soledad amena,
De verdes sauces hay una espesura,
Toda de hiedra revestida y llena,
Que por el tronco va hacia la altura.
Garcilaso sitúa ante nuestros ojos tres elemento esenciales de su descripción:
Tajo_ soledad_ sauces.
No sabemos aún nada. El poeta nos ha situado ante esos tres elementos sin sentido lógico :
“Cerca del Tajo en soledad amena,
De verdes sauces…”


Y ya tenemos una expresión pictórica, un paisaje: El “Tajo “ , “sauces”, “soledad”, una deliciosa soledad, a juzgar por la reacción de la ninfa.
Si damos un paso más, la frase lógica se nos completa . Vemos que los tres elementos esenciales son ahora: Tajo, soledad, espesura.
Pero aunque lógicamente la frase no estuviera acabada, el efecto escénico se habría conseguido: Río, mejor dicho, no. El poeta concreta, “Tajo”. Y es curioso que en una pieza como esta, donde tanto asunto mitológico mete, nos presente el poeta a su río natal. Pero si nos fijamos, esta égloga va encauzada en un sentimiento familiar íntimo.
Por eso pone un río familiar: El Tajo, soledad, sauces. Todo un paisaje.
“De verdes sauces hay una espesura”.
Feliz hipérbaton. El lugar preponderante “verdes sauces”. ¿Es que el poeta lo ha querido resaltar por interés pictórico?. Tampoco . Simplemente el poeta lo intuyó así; con la belleza, el ritmo y la armonía que encierra…(continuaremos)